Siempre digo que Guadalajara es una gran desconocida. La diversidad de su naturaleza, el atractivo artístico y monumental de sus villas medievales y sus pequeños pueblos te ponen en contacto con la esencia y tradiciones más arraigadas del medio rural. En definitiva, es un lugar que sorprende a todo aquel que lo visita.

Desde el primer momento en que hice el máster en Ecoturismo, sabía que mi proyecto «Ecoturismo, una oportunidad de futuro” sería rehabilitar un pueblo e impulsarlo como destino turístico sostenible. Cada vez que veo un pueblo en ruinas siento un pellizco en el estómago. Por lo tanto, ¿qué mejor manera que el turismo para evitar que se pierdan?

Guadalajara, junto con Soria, es una de las provincias más castigadas por el éxodo rural. Existen multitud de municipios que han desaparecido o en unos años lo harán y con ello, desaparecerán: su folklore, las casas típicas de los pueblos, antiguos oficios, y en definitiva, ese lugar de infancia, juventud, o el de toda una vida que está en la memoria de mucha gente.

¿Cómo enfoqué el proyecto?

Decidí buscar algún pueblo que llamara mi atención. Si bien es cierto que en la provincia ya hay proyectos de rehabilitación con el mismo objetivo, en mi caso además quería impulsar este municipio como un destino de referencia en base al ecoturismo.

Plaza de Valtablado del Rio, Guadalajara.
Plaza de Valtablado del Rio, Guadalajara.

Tras mucho investigar encontré Valtablado de Río, el cual debe su nombre a un antiguo puente hecho con tablas de madera. Un municipio que no destaca especialmente por su estética, pero el enclave dónde se encuentra es espectacular. Su ubicación está en el Parque Natural del Alto Tajo, lugar integrado en la red NATURA 2000 como Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Un entorno inigualable de una gran riqueza paisajística.

¿Qué quería resolver?

Aprovechando su localización privilegiada, los recursos con los que cuenta y que todavía hay habitantes censados, me basé en tres pilares para plantear el proyecto.

El primero de ellos era dar a conocer Valtablado del Río como un destino donde el ecoturismo fuera protagonista. Se elaboraría una oferta competente en la que se diera valor a la naturaleza, al patrimonio y a la gastronomía de la zona. De esta forma haríamos atractivo el municipio.

Ecoturismo en Valtablado del Río
Valtablado del Rio, Guadalajara.

En segundo lugar, quería que la población local saliera beneficiada en su día a día haciendo más sostenible el municipio. Por ejemplo, las energías renovables podrían tener un papel muy importante, intentando reducir el consumo por hogar y beneficiar al mismo tiempo al medioambiente. Además, uno de los puntos fuertes sería impulsar un mercado con productos de km cero. En este, se daría valor a la agricultura sostenible, se fomentaría el consumo y se aunaría sostenibilidad con innovación.

Y por último, se planteó la construcción de una pequeña casa rural para albergar a la demanda turística, ya que en la actualidad no existía. Se elaborarían distintos talleres basados en los recursos naturales de la zona dirigidos a todo tipo de público que quisiera disfrutar de un turismo responsable. Sin duda, una casa rural que marcaría la diferencia.

Pero, ¿qué pros y contras me encontré en el camino?

Por un lado, observé una predisposición muy positiva a participar por parte de los negocios locales, turísticos o no. Estaban muy interesados en impulsar la zona especialmente si se hacía de una forma responsable sin degradar el medio ambiente.

Además, todos los recursos que tiene la zona hicieron muy fácil el diseño de un producto turístico de calidad facilitando mucho la promoción de la marca «Valtablado de Río» como destino de ecoturismo. No existía un sitio que aunara turismo responsable con desarrollo local y por tanto la oportunidad de crecimiento era exponencial.

Por el contrario, me resultó difícil obtener respuesta por parte del ayuntamiento, lo cual me dificultó el acceso a datos concretos, a su opinión acerca del proyecto y que se implicaran desde el primero momento en el desarrollo del mismo.

Ecoturismo. Río Tajo en su paso por  Valtablado del Rio, Guadalajara.
Río Tajo a su paso por Valtablado del Rio, Guadalajara.

De igual manera, la  población local se mostró reticente al cambio. Aquí me di cuenta de la importancia de adaptar la forma de comunicarte en función al público receptor. Basándonos en los 7 habitantes censados en invierno no era viable llevar a cabo todas las tareas contempladas.

En términos de eficiencia, buscar una casa rural construida era más óptimo que construirla como parte del proyecto.

Por último, me encontré con mucha burocracia tediosa y complicada a la hora de pedir subvenciones y realizar la infinidad de trámites administrativos.

¿Cuáles fueron mis conclusiones?

La realidad es que el proyecto nunca se llegó a implementar. Fue un trabajo de fin de máster que nunca vio la luz. Sin embargo, desde que presenté este trabajo hasta hoy en día, he participado en varias iniciativas sobre turismo sostenible, he aprendido de mis errores y he visto puntos imprescindibles sin los cuales ningún proyecto basado en el ecoturismo sería viable. He madurado personal y profesionalmente.

Diseñar el proyecto no fue un proceso fácil; no quería «corromper» el destino y darlo a conocer de cualquier manera. Huía de la masificación y quería que fuera un ejemplo de buena gestión. Me sentí abrumada con toda la información que tenía que manejar y no di tanta importancia a conceptos que hoy por hoy, sí se los daría.

Mis recomendaciones

Es primordial que en este tipo de proyectos, se implique a la población local desde el inicio. Idear la estrategia en base a sus necesidades tendrá más garantía de éxito. Además, todo proyecto local requiere de tiempo, cercanía y mimo para que los habitantes crean en él y sean embajadores de su lugar.

De igual manera, las entidades públicas deben dedicar parte de su presupuesto al desarrollo local, innovación, sostenibilidad y tecnología. Estos conceptos son clave para que no desaparezcan miles de pueblos de este país. Crear oportunidades de crecimiento consolidando el destino como un lugar digno para vivir con todas las comodidades.

Las empresas privadas tienen que poder adaptarse a un modelo de negocio más sostenible ofreciendo al consumidor un producto respetuoso con el medio ambiente.

Por último, es importante rodearse de expertos en diferentes materias como: ingeniería forestal, ambiental, agrónoma, etcétera. También, de los propios negocios locales que ayudarán a crear sinergias y una red lo suficientemente fuerte para remar todos en el mismo sentido. De esta manera, un cambio de paradigma sí es posible.


Silvana Pol (Colaboradora)

Turista de profesión, comprometida con la sostenibilidad y firme defensora de que otro tipo de turismo es posible. Co-fundadora de Home World Turismo Justo y Solidario. También la podéis encontrar colaborando en Travindy España.

2 comentarios

Orestes · 21/10/2020 a las 14:49

Maravillosa iniciativa que ojalá puedas llevar a cabo, ahora es el momento de impulsar lo rural y con tu empeño y dedicación seguro que lo consigues.

Mucho animo que vas por buen camino.

    Silvana · 23/10/2020 a las 17:41

    Mil gracias Orestes. Me hace mucha ilusión que te guste. La pandemia abre la puerta a todo este tipo de iniciativas que ojalá salgan adelante.

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