El coronavirus ha puesto nuestras vidas patas para arriba y dentro de esa revolución ha hecho que nos planteemos cosas. Una de ellas es cómo estamos abordando nuestra vida, y dentro de ella, más de uno ha empezado a darle un mayor valor a los pueblos.

Hasta hace nada el pueblo era un lugar para pasar unos días en verano, ver a la familia o el destino favorito para desconectar para algunos turistas, una minoría, todo hay que decirlo, porque el turismo de masas ganaba por goleada. Pero, sobre todo después del confinamiento, son muchas las personas que han decidido que ya no quieren vivir en el centro de las ciudades y que valoran mucho más un entorno más natural, con un aire más limpio y lejos del estrés diario al que estamos sometidos.

Viñedos de la Ribeira Sacra en Belesar
Viñedos de la Ribeira Sacra en Belesar

Todo esto nos da una luz de esperanza para nuestros pueblos, ¿será posible que volvamos a llenarnos de vida? ¿O quizás será algo pasajero y cuando todo vuelva a la ansiada normalidad volveremos a olvidarnos de ellos? Desde Puebleando esperamos que la opción ganadora sea la primera, sabemos que no es fácil, y que como ya te contamos en otro artículo del blog, aunque vivir en un pueblo tiene muchas ventajas, también te confesamos que no todo son ventajas, pero si las ponemos en una balanza, nosotros tenemos muy claro cuál es el lado hacia el que se inclina.

El coronavirus ha tenido un efecto positivo en el medioambiente

La pandemia nos ha servido para parar y pensar en el mundo que estamos construyendo. Los datos han demostrado que hemos dejado descansar al planeta y que los días en los que prácticamente se paró el mundo salió beneficiado: se redujo considerablemente la contaminación atmosférica. El descenso de vuelos, de desplazamientos con vehículos a motor y la disminución de la producción industrial influyó muy positivamente en nuestro medioambiente, dejándonos cielos claros, aguas más cristalinas y menos contaminación atmosférica. De hecho, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, afirmaba contundente en una comparecencia que «aunque el alivio sea momentáneo y no resuelva, de fondo, la crisis climática actual, lo cierto es que el coronavirus está trayendo buenas noticias al medioambiente».

¿Podría volver a llenarse la España Vaciada?

Hemos cambiado nuestra forma de relacionarnos, nuestra forma de trabajar, nuestra forma de plantearnos las vacaciones y sobre todo, nos hemos dado cuenta del gran valor que tienen los pueblos. Algunos expertos aseguran que esto podría provocar un éxodo de las ciudades para volver a llenar de vida las zonas rurales de España durante los próximos años.

Monasterio abandonado en Monfero
Monasterio abandonado en Monfero

De hecho, la posibilidad de poder teletrabajar ha propiciado que aquellos que tenían una casa en el pueblo hayan cogido sus bártulos y hayan cambiado directamente su residencia. Una tendencia que desde Puebleando celebramos, aunque somos conscientes de que para que la situación se prolongue en el tiempo las administraciones tendrán que invertir en mejorar las infraestructuras de nuestros pueblos, consiguiendo, al menos, una buena conectividad para que esto permita que más personas puedan optar por teletrabajar desde su pueblo o directamente plantearse cambiar su residencia por una en algún pueblo que les guste. Porque desde Puebleando somos muy conscientes del valor de los pueblos.

En las escuelas rurales no hay problemas de espacio

Para las familias que tienen hijos, teletrabajar desde el pueblo es positivo a la hora de ir a colegio. En las escuelas rurales no hay problemas de espacio y es más difícil que los niños puedan contagiarse.

Mientras en las comunidades autónomas buscaban las opciones para reducir la ratio de alumnos por aula, distribuir los espacios y se planteaban cómo gestionar el patio a la hora del recreo, en los colegios rurales no tenían estos problemas. Sus aulas no suelen superar el máximo de alumnos fijado y las diferentes restricciones son menores.

De hecho, como algunas familias han decidido trasladar su residencia a los pueblos al poder teletrabajar, los colegios rurales han visto como en el nuevo curso escolar cuentan con algún niño más.

Disfrutar de espacios más abiertos y cercanos a la naturaleza

Sin duda una de las cosas que han hecho que demos mayor valor a los pueblos es que nos permiten disfrutar de espacios con entornos más abiertos y, en gran parte de los casos, más cercanos a la naturaleza.

La naturaleza ayuda a dar más valor a los pueblos
Entorno natural en Huesca

La búsqueda de espacios únicos y en los que nos cruzamos con poca gente ha sido una de las necesidades que nos ha planteado la nueva situación que estamos viviendo. En los pueblos no hay aglomeraciones, las casas son más espaciosas y generalmente nos permiten disfrutar de espacios naturales, algo que se ha echado mucho en falta en las ciudades.

Un valor añadido a los pueblos: son entornos más seguros

Salvo algunas excepciones los pueblos han conseguido mantener una incidencia más baja del virus.  La incidencia en los entornos rurales es mucho menor que en las ciudades. La razón es sencilla, y tiene mucho que ver con lo que te acabamos de contar: los habitantes viven en espacios mayores y no hay aglomeraciones.

Buscando unas vacaciones seguras

El coronavirus también ha hecho que cambiemos nuestra forma de viajar. Quizá ha empezado como una imposición, por la imposibilidad de desplazarnos a determinados destinos por las restricciones impuestas o porque simplemente no había vuelos; o quizá por nuestro propio miedo a movernos en estos momentos. Lo cierto es que a la hora de elegir nuestros destinos vacacionales, los pueblos han ganado por goleada.

Casi sin darnos cuenta se ha avanzado en el cambio de paradigma por el que abogamos desde Puebleando: elegir destinos de proximidad para pasar nuestras vacaciones. Hemos optado por descubrir esos espacios que teníamos cerca y a los que hasta ahora apenas les hacíamos caso y pueblear por la España Vaciada cada vez se está convirtiendo en algo más real y cercano.

Paisajes como los de Úbeda son otro valor de los pueblos
Olivares en Úbeda (Jaén)

El interior y el norte de España han visto cómo se han doblado sus reservas con respecto al año pasado gracias al turismo nacional; es decir, que los propios españoles hemos optado por destinos rurales y de proximidad para disfrutar de nuestras vacaciones, con lo que afortunadamente algo está cambiando.

Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística en referencia al mes de julio, los españoles han incrementado las estancias en casas rurales en un 18,7% con respecto al año pasado y el norte de España ha visto cómo se han duplicado las pernoctaciones hoteleras con un 15,1% cuando el año anterior solo sumaban el 7% del total de las pernoctaciones.

Contribuye al valor a los pueblos siendo responsable

Eso sí, si decides apostar por visitar un pueblo durante el fin de semana o tus días de descanso, desde Puebleando te pedimos que seas responsable y que no lo hagas si tienes la más mínima sospecha de que puedes estar contagiado. En los pueblos de la España Vaciada la mayor parte de la población que reside es gente mayor, población de riesgo, y está en tu mano seguir protegiéndoles para que tu visita no se convierta en algo negativo.

Y si los pueblos tienen tantas ventajas, ¿a qué estamos esperando para volver a llenarlos de vida? Desde Puebleando te animamos a que te plantees esta opción porque nuestros pueblos te necesitan.


Mónica Rodríguez (MiniOnTour)

Periodista multifacética apasionada por la información y por los viajes. Combino mis dos pasiones tras el blog MiniOnTour.

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